Las personas trabajadoras en domicilio se encuentran en todos los sectores de la economía y a lo largo y ancho de las regiones geográficas y los grupos de ingresos del país, pero su situación de empleo, ocupación y los desafíos que afrontan varían de acuerdo con el grupo de ingresos del país.
En los países emergentes y en vías de desarrollo, es más probable que las personas de este sector sean independientes, trabajadoras industriales tercerizadas o trabajadoras familiares auxiliares. El 83 % de todo este grupo ocupacional en las regiones emergentes y en vías de desarrollo (donde es más prominente el trabajo en domicilio) está involucrado en “ventas y servicios” o “artesanías y comercio”. Son ocupaciones laboriosas, como procesar alimentos o producir textiles y calzado, e incluyen trabajo eléctrico y electrónico y del sector de la construcción.
En los países desarrollados, las personas trabajadoras en domicilio tienen más posibilidades de ser empleadas, profesionales independientes o trabajadoras de plataformas digitales. En estas regiones, el trabajo directivo, de oficina y más calificado, como el relativo a la tecnología de la información, las telecomunicaciones, el telemarketing y el asesoramiento técnico, debe realizarse en domicilio. Las personas trabajadoras de plataformas digitales que trabajan desde sus hogares están repartidas por todos los grupos de ingresos de los países.
A pesar de que las personas trabajadoras en domicilio comparten un lugar de trabajo común, los desafíos que afrontan en los países desarrollados son diferentes a los de los países emergentes o en vías de desarrollo. Los desafíos que se detallan a continuación están presentes principalmente en los países emergentes o en vías de desarrollo.