Organización y voz
El movimiento mundial hacia un Convenio de la OIT para las personas trabajadoras del hogar y las campañas de ratificación del C189 proporcionaron a las organizaciones una herramienta para poder organizarse y desarrollar acciones que mejoren sus condiciones de trabajo y de vida en todos los niveles. En 2013, la Red Internacional de Trabajadores del Hogar se transformó en la primera organización sindical mundial dirigida por mujeres: la Federación Internacional de Trabajadores del Hogar (FITH).
La FITH cuenta con 88 organizaciones afiliadas de 68 países y representa a más de 670 000 personas. Las afiliadas están organizadas en sindicatos, asociaciones, redes y cooperativas.
En 2017, WIEGO y la FITH se asociaron para crear el proyecto El C189 y las personas trabajadoras del hogar: llevarlo a la práctica para brindar formación y apoyo técnico a las afiliadas de la FITH en África y el Caribe, y permitirles, de esa manera, exigir su ratificación y la promulgación e implementación de leyes y políticas que protejan a este grupo ocupacional en línea con el C189. Esto empoderará a las trabajadoras del hogar que son parte de la membresía para defender sus derechos, y las ayudará a resolver sus conflictos laborales.
También colaboramos con las afiliadas de la FITH en el Sur de Asia a documentar la provisión (o la falta de provisión) de protección social para las personas del sector, y a elaborar recomendaciones en torno a las políticas que mejoren su situación. El objetivo era empoderar a las organizaciones de este grupo ocupacional para integrar los asuntos de protección social en sus estrategias de organización y negociación.
Desde el año 2021, WIEGO ha colaborado con la FITH en África para diseñar de manera conjunta un programa de capacitación para el empoderamiento jurídico para brindarles a las personas trabajadoras del hogar el conocimiento y las habilidades necesarias para poder ofrecer servicios paralegales en sus organizaciones.
Aunque ha habido grandes avances, la mayoría de las trabajadoras del hogar no están organizadas en sindicatos ni tienen una voz representativa. En algunos países, no tienen permitido organizarse o formar parte de los sindicatos. Aun donde se reconoce su derecho a organizarse, se hace difícil porque están aisladas y en situación de vulnerabilidad. La naturaleza de la relación de la persona trabajadora con la empleadora y la falta de organizaciones de personas empleadoras del sector como contraparte de la negociación dificultan la negociación colectiva con estas últimas.
Conoce más sobre los esfuerzos de las trabajadoras del hogar para organizarse, en el libro del año 2012 La única escuela que conocemos: aprendiendo de las experiencias organizativas en la economía informal (páginas 28-41).