Planeta Verde: cooperativa colombiana revoluciona la recolección de residuos

Sat Jul 7, 2018
Occupational Groups: Waste Pickers
Topics: Livelihoods

En celebración del Día Internacional de las Cooperativas, hablamos con Martha Elena Iglesias, recicladora y líder de Planeta Verde, una cooperativa de recicladores en Rionegro, Colombia. Con sus 86 miembros, Planeta Verde se ha convertido en una importante organización de base en la región colombiana de Antioquia.

En esta entrevista, Martha Elena explica cómo pasaron de ser un grupo dispar de personas desplazadas que huían del conflicto armado colombiano a una cooperativa cohesionada que se ha ganado el respeto y obtenido pago adecuado por los importantes servicios de reciclaje que brindan a su nueva comunidad.

Hemos pensado que tenemos que formarnos primero que todo para poder incidir en la política pública.

El viaje ha sido difícil pero con avances significativos, incluyendo el hecho de ser parte de un movimiento nacional de recicladores para obtener el reconocimiento formal, que se desarrolló a través de una serie de fallos de la Corte Constitucional. Y, en 2016, el Decreto 596 del Ministerio de Vivienda, Ciudades y Territorio estableció un proceso de formalización para que las organizaciones de recicladores y recicladoras se convirtieran en proveedores de servicios de reciclaje.

En Colombia, como en cualquier otro lugar, las personas recicladoras han batallado contra los estereotipos de que su trabajo es "sucio" y también para ganarse la vida mediante la recolección y el reciclaje de materiales reciclables, a pesar de las valiosas contribuciones de su trabajo. El decreto, sin embargo, reconoció su trabajo y a los recicladores como proveedores de un servicio público, lo cual constituye un momento crucial para los miembros de Planeta Verde, así como un modelo global para la integración.

Vea este video sobre las contribuciones de los recicladores y otros modelos de reciclaje inclusivo.

Estas victorias legales, sin embargo, fueron solo el comienzo. El decreto estableció requisitos en cuanto a las capacidades organizacionales que debían establecerse para garantizar que los servicios fueran profesionales y que las organizaciones estuvieran listas para cumplir con los estándares del gobierno nacional. Las personas recicladoras organizadas en Planeta Verde trabajaron arduamente para cumplir con los requisitos técnicos y operativos a fin de recibir el pago por sus servicios de reciclaje, lo cual ha sido un importante avance.

Conozca más sobre los sistemas de pago a recicladores en Colombia.

2018-WP-Blog-MarthaElenaIglesias-ColombiaMartha Elena Iglesias después de hacer su discurso en la Conferencia Internacional del Trabajo en 2018. Foto: WIEGO

¿Podría decirnos cómo se estableció Planeta Verde?

Martha Elena Iglesias: Nacimos hace 18 años en un momento coyuntural por el tema del conflicto armado. De muchos otros municipios de la región del oriente, llegaban [los desplazados] a Rionegro como cabecera municipal y el único oficio que encontraban por hacer fue el reciclaje porque era un oficio informal. Entonces ocurrió […] que los desplazados estaban desplazando a los recicladores de oficio porque era lo único que encontraban para hacer.

Planeta nació como una necesidad de primero generar empleo [para] esta población tan vulnerable.  Y ocurría otro fenómeno, y era que el relleno sanitario que servía a Medellín [la ciudad vecina y el capital de Antioquia] ya estaba en su etapa final y Rionegro no tenía un plan de contingencia en donde depositar los residuos. Entonces pensamos que allí había una oportunidad también.

Planeta Verde se ha convertido realmente en líder y modelo para otras organizaciones de recicladores en Colombia, especialmente en la región de Antioquia. ¿Cómo ganaron esa fuerza y estrategia?

MEI: Desde que nacimos hemos tenido muy claro el tema de, primero, la formalización y, segundo, la formación. Hemos pensado que tenemos que formarnos primero que todo para poder incidir en la política pública. Fue un proceso, desde empezar, [en el] que muchos recicladores aprendieron a leer y escribir, porque su mayoría no sabían. Y, así, paulatinamente [hemos seguido con] todo el proceso de formación. Hoy tenemos recicladores que han terminado su primaria y su bachillerato. Eso nos ha dado más empoderamiento porque […] para poder conocer esos derechos, primero tenían que aprender básicamente a leer y a escribir.

Nosotros nos dimos a la tarea de empoderar [al reciclador] en su oficio.

Segundo, hemos creído mucho en los temas de asociatividad porque los recicladores hemos sido muy cerrados —muy [de] “mi calle”, “mi cartón”, “mi vidrio”, y no me importaba mucho lo de los demás—. Entonces nosotros dimos una pelea muy dura de que había que juntarnos, [de] que teníamos que estar muy unidos como grupo y empezar a conversar con los grupos de otros municipios.

Tercero, es porque hemos creído en esto. Hemos metido todo. Hemos luchado mucho; primero, [para que] los recicladores salgamos de esa autodiscriminación, [porque nosotros mismos nos excluíamos]. […] Es como empezar a empoderar: —“Eres importante; haces un oficio que es muy importante;— no solamente con el que [se]genera el sustento de la familia, sino que le haces a la sociedad un aporte importante”—. […] El reciclador no pensaba eso; el reciclador reciclaba para comer. Nosotros nos dimos a la tarea de empoderar [al reciclador] en su oficio y hacerlo sentir como un médico, como un ingeniero, como un arquitecto.

Los recicladores en Planeta Verde se han caracterizado porque son muy comprometidos en lo que hacen y se sienten muy orgullosos de lo que hacen. Creo que eso ha marcado la diferencia.

Vea un video de Johannesburgo, Sudáfrica, sobre las contribuciones de los recicladores allí.

¿Cómo puede Planeta Verde continuar fortaleciendo el movimiento de las organizaciones de recicladores en su región?

MEI: De alguna manera, nos hemos vuelto un referente para otras organizaciones más pequeñas y no con tantas posibilidades. Nosotros hemos sido muy afortunados de poder estar [acompañados por organizaciones fuertes como la Asociación Nacional de Recicladores de Colombia], pero la tarea nuestra es replicar [nuestras victorias]. Y no solamente con organizaciones pequeñas, pues también a través de la regional que es la Asociación de Recicladores de Antioquia nosotros hemos sentado una posición muy fuerte respecto al tema de los recicladores.

Entonces también cuando uno es … no digo “radical” porque no escuchemos otras opciones, sino radical en lo que tiene que ver con el gremio y lo que tiene que ver con nuestros principios, con nuestros objetivos, con lo que no vamos a negociar. Planeta [lo] ha tenido muy claro: nosotros trabajamos para un gremio, nos debemos a ese gremio, y difícilmente nos vamos a ir por los lados.

Vea esta serie, "Crónica de una lucha por la inclusión" sobre la población recicladora en Bogotá a nivel local y en Colombia a nivel nacional.

2018-WP-PlanetaVerde-ColombiaLas y los recicladores de la Cooperativa Planeta Verde. Foto: Planeta Verde

Los pagos a los recicladores y las recicladoras por sus servicios han sido un logro importante. ¿Cómo ha afectado a sus miembros? 

MEI: Hay recicladores que todavía nos dicen si esa plata [que reciben como pago por su servicio] se la pueden gastar porque nunca soñaban que además de lo que iban a vender, les iban a llegar un pago, porque estamos acostumbrados [a] que la ayudita; [estamos acostumbrados a la idea de] que nos van a dar el subsidio. Entonces es bonito decirles a los recicladores: —"Eso no es una ayuda; eso no es un subsidio, no es un regalo: es un pago"—.

Obviamente, fue un proceso en donde nos tuvimos que volver muy juiciosos, muy serios.  Entonces, si esta es mi calle en la que reciclo, tengo que salir a reciclar, porque esto es un servicio que estoy prestando. Esto ha costado un poquito. Pero nos hemos metido en la cabeza que cuando uno presta un servicio y recibe el pago por ese servicio, lo tiene que hacer muy bien.

Lea sobre la integración de los recicladores en la gestión municipal de residuos sólidos en Pune, India (en inglés)

El marco legal reconoce el derecho de los recicladores y las recicladoras a acceder a los materiales reciclables y avanzar en la cadena de valor del reciclaje. ¿Cuáles han sido los desafíos de la formalización?

MEI: Bueno, antes éramos o invisibles o si llegábamos a ser visibles, la gente se hacía [como] que no nos veían. Ahorita, ese oficio que hemos desempeñado en Colombia durante más de 50 años sin que nadie nos reconociera, como ahorita hay un pago de por medio, todo el mundo utiliza la palabra “reciclador” para apropiarse de ese beneficio.

En Rionegro, la amenaza está latente porque hay una empresa que se creó supuestamente con recicladores, pero no tienen en su base social ni un solo reciclador y está prestando el servicio [de reciclaje]. Y, lo peor de todo, es que tiene el visto bueno del gobierno local.

A nosotros nos ha tocado defender cada caja de cartón, cada botella de vidrio.

La pelea para nosotros ha sido muy dura porque no es solamente con esa empresa, sino con la alcaldía y con el municipio, porque ellos son los que están patrocinando a [la empresa, para] que vayan primero en las rutas, que tengan el acceso al material. Y a nosotros nos ha tocado defender cada caja de cartón, cada botella de vidrio. Nos ha tocado defenderla con uñas y con dientes, porque no la vamos a dejar quitar después de todo lo que nos ha costado.

También a través de denuncias ante las autoridades y los entes de vigilancia y control, estamos tratando de que eso se suspenda o de que haya una forma de limitar el acceso que [las empresas privadas] tienen a los residuos. Pero solo fue que empezáramos a recibir la tarifa para que empezara la competencia. Y es una competencia muy desigual, porque si bien nosotros hemos cumplido con todo lo que nos exige la norma, ellos tienen más infraestructura: tienen carros modernos; nosotros vamos a pie o con un carrito o una carreta. Es una competencia totalmente desigual, y ha sido difícil.

Lea sobre cómo los recicladores se integraron en la recolección selectiva de residuos en Belo Horizonte, Brasil.

¿Cuál es su visión hacia el futuro como organización?

MEI: Pues primero, tenemos que fortalecernos mucho como organización porque en la parte económica somos débiles. Ahorita, tenemos que empezar con lo de [obtener y mantener el pago de] la tarifa, también a tecnificarnos.

Solo fue que empezáramos a recibir la tarifa para que empezara la competencia.

Entonces, el proyecto a más corto plazo es conseguirnos un camión —otro camión,  porque ya tenemos uno—, porque necesitamos estar a la altura de los otros para no decir —“Mire, nosotros no tenemos camión”—. Y más al largo plazo, la meta es obtener nuestra propia bodega, [para] no estar dependiendo del municipio**. Estas son las dos cosas en materia de infraestructura más inmediatas. 

Lea sobre el reciclaje inclusivo en Medellín, Colombia.

Lea más sobre el trabajo de WIEGO con la población recicladora.


** Planeta Verde había estado utilizando un terreno público para  clasificar y recolectar los materiales reciclables gracias  a un memorando de entendimiento firmado con una administración anterior, que aún sigue vigente. Sin embargo, la administración actual ha amenazado a desalojarlos. Planeta Verde ha interpuesto una demanda legal contra la amenaza de desalojo.

 

Primera foto: Las y los recicladores de la Cooperativa Planeta Verde posean para una foto. Foto: Planeta Verde

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